jueves, 2 de octubre de 2008

SERVICIO DE ACCION DE GRACIAS 2008





Servicio de Acción de Gracias.
Septiembre 2008

Mensaje del Obispo Emiliano Soto Valenzuela
Presidente Mesa Ampliada de Entidades Evangélicas Chilenas.
UNE CHILE.


Estimados Hermanos y Hermanas
Amigas y Amigos en el Señor.
En este lugar, la Catedral Evangélica de Santiago, a donde hoy, miles de personas participan de este Servicio de Acción de Gracias, por Chile, podemos afirmar con total seguridad, que todos los que estamos en este lugar, hemos sido alcanzados por gracia y misericordia de Dios, y es quien se merece toda la honra es Jesucristo, Señor y Salvador de Chile.

Quise iniciar mis palabras, como esta afirmación de fe, tan característica de los evangélicos, a fin de contextualizar la razón fundamental que nos lleva a ser personas agradecidos de Dios, y como tales, comprometidos con el desarrollo y el progreso de nuestro país.
Conforme a esto, creemos mas vigente que nunca, la necesidad de canalizar el aporte de los evangélicos, a la tarea mas fundamental de construir una sociedad que se precia de moderna. Por lo tanto somos definitivamente partidarios de reducir las brechas económicas y sociales que sostienen la desigualdad en nuestro país.

Los evangélicos no buscamos imponer nuestra moral a todos los chilenos. aspiramos a aportar desde nuestra óptica en los temas que son más sensibles en la vida del ciudadano que acude a nuestros templos. Desde este punto, buscamos la construcción de una sociedad iluminada por la esperanza que da el Evangelio de Cristo.
Hace algunos días, los evangélicos hemos recibido una muy buena noticia, que viene a consagrar nuestro triunfo contra la discriminación.

Los evangélicos hoy ya podemos decir que contamos con capellanes nacionales en las distintas ramas de las fuerzas armadas, de orden y seguridad, hoy aquí presentes.
De esta forma, miles de hombres y mujeres evangélicos, que sirven a nuestro país en las instituciones castrenses, podrán ser asistidos por capellanes y ministros de su propia fe.
Queremos reconocer y agradecer públicamente, la especial dedicación que sobre este particular tema, ha tenido la Presidenta de la Republica. Asimismo, queremos agradecer la disposición de los Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas y Directores Generales para materializar este significativo anhelo del mundo cristiano evangélico.
No obstante lo anterior, los evangélicos, si tenemos una ciudadanía celestial, y también deberes cívicos ineludibles.

Los evangélicos contemplamos la sociedad y pretendemos intervenir en ella, en la búsqueda de soluciones que mejores la calidad de vida de todos nuestros compatriotas.
En el contexto nacional, mientras cientos de chilenos, disfrutan del éxito en lo económico, hay un importante grupo que vive sin percibir los avances del Chile globalizado. De un país contextualizado en la economía mundial, y en cuya jerga de desarrollo se incluyen expresiones como emprendimiento, proactividad y libre competencia, entre otras

Ese importante sector de chilenos marginados de este éxito, vive una realidad muy diferente, con un sueldo mínimo y condiciones sociales que no tienen relación con sus gastos reales.
En momentos en que la economía detecta señales de inflación, hacemos un llamado a las casas comerciales, a los bancos y a las financieras a humanizar su rol en la sociedad. Los intereses que pagan los chilenos por sus deudas, no pueden estar en el límite de la usura y el abuso.
Hace algunos días, un estudio de la Universidad Bernardo Ohiggins, nos revelo un crudo aspecto de la realidad nacional. En nuestro país, el arribismo, se consolida como un llamado efecto COOL.
Los chilenos están dispuestos a pagar la entrada más cara del mundo para asistir al concierto de la cantante Madonna. (140.000 y 210.000 pesos).

Mientras que miles de familias, viven con 135.000 el sueldo mínimo.
Respetamos la legítima opción de muchos compatriotas de querer estar en ese evento. Nuestro reparo, va en el sentido de llamar la atención en como nuestras conciencias se pueden adormecer frente al efecto arribista de querer ser exclusivo y vivir como tal.
Esta expresión de egoísmo, contribuye nítidamente a la percepción de desigualdad, y a todas las consecuencias de esta situación.

El Egoísmo, esta presente en todas formas de la desgracia humana. A diario vemos el egoísmos en los usuarios del Transantiago, quienes profieren hacerse el dormido antes de dar un asiento, mirar para otro lado mientras una mujer embarazada espera poder sentarse, o empujan sin compasión para abordar una micro o un carro del metro.

Frente a este tema, la iglesia evangélica, esta por búsqueda de acuerdos, frente al Transantiago. No buscamos culpables ni responsabilidades políticas, nuestra tarea es colaborar en las soluciones posibles. Para esto, los evangélicos de todo el país, solicitamos la solución definitiva de este, deje de ser un juguete de la estrategia política de algunos, mientras se usa este tema, millones de chilenos sufren a diario la falta de solución que esta en las manos de personas, que precisamente no usan el Transantiago.

Otra expresión del egoísmo, la podemos apreciar en el tema de los trasplantes de órganos. Nos preocupa el creciente numero de familiares que ante la solicitud de donar órganos, se nieguen a esta posibilidad, condenando a otros a pasar por la experiencia de perder a un ser querido.
Para este accionar no hay otra explicación que el egoísmo.
A diario, una persona como mínimo, fallece en espera de un órgano. Cerca de 400 personas mueren cada año esperando un trasplante.

Mientras que el número de donantes no es suficiente, crece una nueva cifra; la negativa familiar. El año 2007, En más de un 40 por ciento se incrementó el numero de familias que se negaron a ceder órganos de donantes y para el 2008 la tendencia se mantiene.
No donar los órganos, sabiendo que hay otras personas que están falleciendo por ausencia de donantes, Jesús dijo: “estoy dispuesto a dar mi vida por mis amigos” además, es violar el mandamiento de Dios de NO MATARAS.
En estos días de fiestas patrias, pedimos a los chilenos, no perder nuestro espíritu solidario, nuestra amabilidad, y nuestra generosidad en actos tan cotidianos como los descritos.

Hacemos un llamado a la conciencia ciudadana; amigas y amigos, hermanos, NOS ESTAMOS DESHUMANIZANDO, ambiente hostil, divisiones, descalificaciones, odiosidades.
La lglesia evangélica Chilena, esta por defender la humanización de la persona y de la sociedad, frente a las amenazas que hoy se ciernen sobre la convivencia, la tolerancia y diversidad.
Las situaciones de pobreza y de miseria física, cultural, moral, e igualmente la mentalidad hedonista y consumista, son expresiones del egoísmo que pretenden marchitar las mas hermosas expresiones del alma con Dios.
Una vez más, el día 11 de septiembre, tiene como protagonista a los hechos de violencia. Sin duda alguna estos hechos, superan ampliamente a las legítimas visiones políticas que interpretan lo ocurrido hace 35 años.

Somos partidarios de la reconciliación y la paz, ante una situación social de conflictividad. Promovemos por sobre todo, un momento de comunicación y diálogo, en un contexto político fuertemente marcado por la incomunicación.

En el escenario político nacional, somos firmes partidarios del entendimiento y la buena fe. Aspiramos a una oposición constructiva, y también a un gobierno receptivo.
A nuestro juicio, el compromiso por el bien de todos, es extraordinariamente urgente en la fase histórica de rápida y radical transformación que Chile está viviendo.

Frente a las singulares dificultades que semejante compromiso encuentra en el ámbito no sólo económico, político e institucional, sino también y sobre todo moral y cultural, entendemos a la familia como el núcleo fundamental para la construcción de un país, libre del pecado del egoísmo.
Nuestra nación, posee un inestimable patrimonio moral, y valorico, constituido por innumerables matrimonios y familias moralmente sanas, comprometidas todos los días a vivir y a comunicar aquellos ideales de honestidad, trabajo y solidaridad, que son los únicos que pueden asegurar el respeto de las exigencias auténticas de la persona y el correcto desarrollo de la vida democrática. Y a la vez, deseamos participar en una sociedad donde los principios y valores construidos, históricamente sean respetados, por lo tanto no estamos de acuerdo con el matrimonio de personas del mismo sexo, y la propuesta de aborto.

“Vosotros sois la sal de la tierra, vosotros sois la luz del mundo, y una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder”.

En el contexto mundial, el egoísmo tiene nítidas expresiones que a diario son las protagonistas del quehacer informativo de las princípiales cadenas noticiosas.
El fin de la confrontación Este-Oeste no fue el comienzo de la paz que muchos soñaron.
La historia ha trasladado los conflictos hacia otros protagonistas, pero los afectados siguen siendo los mismos, los más pobres, los más indefensos, los más humildes.
Anualmente, en gastos militares, se invierte más de un millón de millones de dólares y mueren cada año 11 millones de niños de enfermedades que se pueden prevenir o curar, más de 800 millones de personas se van todas las noches a dormir con hambre.


Los combustibles fósiles se agotan. Las reservas probadas y probables de petróleo y gas crecen menos que el consumo.
El medio ambiente se deteriora como consecuencia de una sociedad irracional que estimula un consumismo extremo que han impuesto los países ricos para ellos, y para nosotros.
La democracia y los derechos humanos, convertidos más en pretextos que en objetivos, no pueden existir en un mundo cada vez más desigual, donde esas palabras no alcanzan siquiera a ser leídas ni comprendidas por miles de millones de personas.
En este escenario, Los evangélicos, estamos llamados a seguir siendo colabores del progreso y la dignificación de la persona. Nuestro lugar, esta al lado del que sufre, del humilde, del desprotegido.

Nuestra tarea esta en las cárceles, en los hospitales, en las poblaciones, convirtiendo en ciudadano integro, al hombre que las circunstancias de desigualdad, formo como delincuente. En los templos evangélicos, el drogadicto, el delincuente, el discriminado, el alcohólico, el humilde, encuentra nueva vida, dejando atrás su pasado, solo por el poder de Dios
Estas acciones que nos caracterizan como cristianos, son las que llevaron a un grupo de parlamentarios, a proponer un feriado nacional, destinado a reconocer el aporte social de las iglesias evangélicas y protestantes chilenas.
El positivo gesto de todos los sectores en la Honorable Cámara de Diputados, nos augura un éxito en su última face de discusión en el Senado de la Republica, donde esperamos que el día 31 de octubre se consolide como el Día Nacional de la Iglesia Evangélica en Chile.

Hacemos un llamado a los Senadores, a considerar este importante proyecto, que identifica a más de 3 millones de chilenos que profesan la fe evangélica. Asimismo reconoce lo caso 200 años de presencia evangélica en Chile y los casi 100 años de nuestros hermanos Bautistas y del Ejercito de Salvación como también del glorioso Movimiento Pentecostal.

Tal como dije al iniciar mis palabras, nuestra tarea es aportar a la sociedad, lo hemos estado haciendo desde los tiempos de la colonia y lo seguiremos haciendo, con la ayuda y voluntad de Dios.
Autoridades, Hermanas y hermanos, que Dios le bendiga grandemente a Chile